Silencio blanco

Año 2012
Género Performance
Obra SILENCIO BLANCO
Presentación Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle de Valladolid
Premio Espectáculo más original e innovador

Fue gracias al Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle de Valladolid que en su edición del 2012, me dieron la oportunidad de materializar un sueño que, hacía tiempo me daba vueltas a la cabeza. El proyecto era ambicioso, pues se trataba de reunir a más de 80 tambores procedentes de todas las asociaciones musicales de provincia de Valladolid y que conocían las músicas procesionales de Semana Santa.

Gracias a inestimable colaboración de «Sagrada Lanzada», se pudo dirigir esta imponente agrupación, así como organizar los ensayos de la composición rítmica que les propuse y que debería servir como base sonora par el evento Además pudimos convocar a través de las redes sociales a un extenso grupo de personas que participarían en el cortejo de las miradas Esta es una de las performances más emocionantes, ya que aquí el foco no era yo mismo, sino los participantes en este especie de viaje interior colectivo.

Precisamente el Príncipe arquetipo del cual hemos hablado extensamente en esta conferencia al final del espectáculo y en la piel de Kugu les decía a los espectadores que no hay nada bello que un gesto integrado en la magia del mundo.

El arte sois vosotros, veamos a continuación el documento video gráfico y de como aquel día en una ciudad los habitantes separaban unos frente a otros y se miraban a los ojos.

¿Por qué tendrá tanto sentido la mirada de una persona? ¿Qué información tan ajena a la razón nos trasmite un ser a través de ella?

«SILENCIO BLANCO»

Con cuarenta y cinco años de vida teatral, admirado y reconocido tanto en España como en el ámbito internacional por su singular aportación al lenguaje escénico contemporáneo, Albert Vidal vuelve de nuevo a Valladolid, en el marco del Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle.

Su propuesta, SILENCIO BLANCO, sorprendente, inaudita,fascinante y popular, es el fruto de una larga gestación, tal y como lo demuestran sus ya amplias y diversificadas producciones, que no dejan de impresionar por su profunda coherencia. Más allá de la innovación, rompiendo con valores y convenciones establecidos, Albert Vidal reencuentra con SILENCIO BLANCO el espíritu revolucionario de las vanguardias.

Su idea: una llamada a la población de Valladolid para que se anime a participar en una experiencia individual y colectiva muy particular, donde de manera simple y estimulante tome vigencia la maravillosa capacidad que todos tenemos de convertirnos en obra de arte.Bajo la batuta cautivadora del veterano artista, se espera la formación de un cortejo de máxima afluencia que selle el núcleo de cohesión social imprescindible para empezar un recorrido a través de las calles del casco antiguo de la ciudad.

Dicho itinerario se propone cumplir con unas reglas del juego precisas, tal como sucede en cualquier ritual, en este caso un ritual moderno, urbano y cívico que, como tal, se debe vestir de la misma solemnidad que imponen los actos sagrados.

La primera regla es el silencio: el cortejo avanza silencioso, porque nada es más verdadero que lo que no se dice, porque más allá de las palabras existe el mundo anterior a la palabra, un mundo que nos pertenece y que nuestro cuerpo puede recibir poniéndose a disposición del simple movimiento de andar desprendido de las vivencias subjetivas de lo cotidiano.

La segunda regla, los participantes son invitados a mantenerse a la escucha de los tambores que, con su compás, sonido, ritmo y redobles, van dibujando el espacio y el tiempo de nuestra ficción íntima: SILENCIO BLANCO Son ellos quienes van nutriendo esa obra de arte colectiva que Albert Vidal nos propone expresar en el último capítulo de esta experiencia inédita, precursora de un nuevo concepto de arte, definido por el propio artista como arte telúrico.

Es este un concepto fundado en la idea de que las fuentes energéticas de la tierra son generadoras de movimiento y de forma; es un arte, pues, que abraza la plástica y que como una arquitectura mágica, estructura en un mundo de líneas, volúmenes, planos y color, las infinitas manifestaciones de la vida.

Al final del trayecto, el paseante, despierto y abierto a sí mismo, absorto ante las apasionantes sorpresas que su cuerpo le revela, regresa al punto de salida, donde Albert Vidal, maestro de ceremonias, impulsa con el conjunto de los participantes la puesta en voz de El Silencio Blanco: el canto coral telúrico procedente de las tierras remotas de nuestro jardín secreto.

Así desde el flujo armónico de nuestro sonido personal e irrepetible, responde la nota luminosa del canto colectivo que vive de esas mismas pulsaciones primordiales que han fecundado los territorios más universales. Y liberados, magnificados y felices, experimentamos de manera sublime e intemporal el hecho fulgurante e indeleble de la creación.

Maryse Badiou


FICHA ARTÍSTICA

Creación y dirección Albert Vidal

Asesoramiento Maryse Badiou

Consultor  de percusiones Pitu Andreu

Dirección musical Roberto Martín Martín

Coordinación banda de cornetas y  tambores “La Sagrada lanzada”  de Valladolid

Fotografías Leopold Samsó

Video Rebecka Biró, Leopold Samsó


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ENTREVISTA

¿Cómo te encuentras? ¿Cómo va tu cuerpo en relación a tu cabeza?

En general me encuentro bien. Sobre todo si no descuido el ejercicio físico y mantengo una alimentación sana. El artista performántico debe tener la condición física de un atleta y la mente de un sabio. Solo así podrá afrontar las cavernas y estratosferas de lo humano sin sucumbir a su propia subjetividad. Me gusta pensar en términos de paradigmas. En esto pienso que soy un hombre de otra época, pero no de una época pasada sino de una que está por venir. Esto es lo que yo llamo la Vía del Príncipe algo que nos separa cada vez más del alto porcentaje de ADN que compartimos aún con los simios. En esta nueva escala de superación humana la cabeza y el cuerpo forman una unidad homogénea que se traduce en alta estima y dignidad.

¿Cuál es tu preocupación más cercana y cuáles son tus referencias actualmente?

Mi preocupación más cercana es no ceder ante los embates de la estandarización que con caretas seductoras pueden alejar al creador de su itinerario. Cada uno de nosotros somos un ser único e irrepetible y de esencia divina y no debería haber excusa válida para comprometer esta harmonía con el destino. Debemos mantener alerta siempre nuestro espíritu en un estado de revolución permanente. Sólo así podremos irradiar unos parámetros auténticos de renovación social. Mis referencias más vibrantes las hayo en las profundidades de mi ser. Quizás por eso siempre me ha fascinado la letargia de las serpientes.

¿Qué recuerdos en la actualidad dan vueltas en tu cabeza? ¿Cómo te imaginas el futuro?

Suelo entregarme poco a la agradable sensación de los recuerdos, pero quizás el que se me hace más agradable de todos ellos es el recuerdo del vacío del cual todos somos originarios. Esto me seduce cual supremo elixir.

Me encanta el vacío y el silencio. Quizás me imagino así el futuro en una vuelta a este vacío y a este silencio. Deseo firmemente que el ser humano siga ascendiendo en su vía de perfección y conocimiento, una vez superado el trance de desarreglo dolor y confusión por el que atraviesa la humanidad.

¿Qué ocurre en tu interior cuando te encuentras frente a una obra de arte?

Intento recrearla en mi cuerpo. Intento recrearla en mi cuerpo. Resonar el ADN energético de su creador. Convertirme en musa barroca, ángel renacentista, piedra prehistórica o lo cualquier otra sublimación del espíritu, pero que resuene en verdad algo muy común que comparta con los demás y que me ayude a desvelar los misterios de la existencia.

¿Cuál de las diferentes disciplinas artísticas produce más emoción al público y cuál a ti mismo?

La emoción que produzcan las diferentes disciplinas artísticas al público está en función de la caja de resonancia que este mismo público presente frente a ellas. Creo que es una pregunta difícil de contestar con objetividad ya que dependerá de la educación, condición social, edad, momento socio político etc. El artista debería estar al servicio de su obra y permitir con su oficio, convertirse en puente transmisor de unas verdades que le superan. A mí personalmente me seducen más las artes que no pasen tanto por la descripción y que no aferren demasiado el espíritu. Pero no haría distinción de medios de expresión sino más bien concomitancia o no con un sentir universal.

¿Qué es la dramaturgia?

El arte de poner en orden los sentimientos, pasiones y emociones humanas en una aparente consecuencialidad que nos permita reflejarnos nosotros mismos, en las historias de los demás.

¿Qué significa la luz?

Una vez más el bipolar complemento de la oscuridad sin la cual no tendría razón de existir.

¿Qué sentiste respecto al teatro el día que suspendiste la actuación?

Aquel día mi suspensión estuvo provocada por un profundo respeto al teatro. Ya que ya no me podía permitir engañar a los espectadores. Estaba completamente fuera de lo que hacía. Quizás aquel abandono fue uno de los actos más puros y honestos que he realizado.

¿Qué sentimientos te producen nombres como : Jefe Cochís, Caballo Loco o Toro Sentado?

Estos nombres me producen una cierta nostalgia de algo que los seres humanos hemos ido perdiendo a lo largo de la historia y espero que un día podamos recuperar aquellos valores, pero trascendidos a unos niveles de lectura de dimensión cósmica.

¿Tienes miedo a la muerte? ¿Y a volver de nuevo a nacer?

Ningún miedo, toda mi vida he conducido la existencia de manera que el día que la muerte me abrace pueda recibirla con amor. Volver a nacer de nuevo es para mí un anhelo más que una inquietud ya que sustancialmente me considero un hombre bueno. Y por lo tanto creo que mi espíritu se albergará en un soporte físico y circunstancial bello y elevado. Hablando de la muerte, de todas maneras en mi epitafio quiero que rece lo siguiente: la próxima vez por favor lo mismo.

¿Por qué te ilusiona el homenaje?

El respeto y la consideración que me mostráis ante mi itinerario me sosiega el alma.

¿A qué huele Valladolid?

Valladolid lo asocio a nobleza y caballerosidad. Se me hace en general como una ciudad con un espíritu elegante. Y esto no lo digo para quedar bien. Es así.

¿Qué cosas te producen asco y cuántas de tus vidas darías por algo?

Sobre todo la ignorancia atrevida.

¿Qué es ese algo?

Ese algo es mi máxima aspiración; no perder mi confianza y amor por lo humano.

¿Qué edad te gustaría tener y a quién elegirías a tu lado?

Creo que debemos siempre celebrar la edad que tenemos. Pues la vida es en sí un crisol de presentes que resplandece en todo su recorrido. Elegiría a mi lado a quien ya está conmigo.

¿Qué es eso de sintecho?

Los sin techo son príncipes oscuros de la libertad.

¿Qué música y qué autores aparecen en tu interior en la soledad de la montaña?

Pienso que los buenos autores y compositores son los que me han conducido apreciar el silencio en la soledad de la montaña.

¿Qué cosas te producen miedo?

Espero no parecer altanero si os digo que me considero un hombre bastante ajeno a la sensación del miedo. Procuro en general no empatizar con obras o circunstancias que lo fomenten y este es un consejo que os doy a todos vosotros.

¿Quién eres tú?

Eso lo sabes tú mejor que yo.

¿Quién soy para ti?

Te lo diré cuando te haya mirado a los ojos.

¿Cuál es tu sitio después de tantos sitios?

Siempre intento que mi sitio sea el lugar en el que estoy y mi realidad la que vivo en el momento. Pero bueno ya sabemos que eso no es tan fácil, quizás por eso exista el cambio, el anhelo y el desequilibrio, quizás por eso cada mañana amanezca en nosotros la sensación de seguir existiendo en una realidad mutante que encontrará la suprema paz y serenidad con el omnipotente abandono de la muerte.

Javier Martínez

Director del Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle de Valladolid


PRENSA

Un “evento telúrico” coproducido por el Festival que tuvo ayer su estreno absoluto. Una “procesión laica”… Casí 200 personas, bajo la atenta mirada de Vidal, recorrieron unas calles sacudidas a golpe de tambor…

El ciudadano convertido en partícipe y, a la vez, en el objeto mismo de la obra de arte «El silencio blanco». Un silencio roto a golpes de tambor y con el pulso leve pero sonoro de una marcha que se detenía para invitar a la contemplación de la calle, del otro y de uno mismo. Un silencio roto finalmente por un “canto” coral en el claustro del museo.

DIARIO DE VALLADOLID. J.T /Valladolid. 27.05.2012


«Cuando confías en el ser humano, todo fluye ». Albert Vidal se expresaba así tras la apoteosis final en forma de acto catárquico vocal de liberación colectiva orquestada por una impresionante tamborrada que puso el broche final a “Silencio Blanco”.

« Uno frente a otro, entre el nacimiento y la muerte, conscientes de estar presentes en este mundo», indicaba Vidal las pautas a los improvisados intérpretes.

EL NORTE DE CASTILLA. Virginia T.Fernández.16.03.2012


Con cuarenta y cinco años de vida teatral, admirado y reconocido tanto en España como en el ámbito internacional por su singular aportación al lenguaje escénico contemporáneo, Albert Vidal vuelve de nuevo a Valladolid, en el marco del Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle. Su actual propuesta, “El Silencio Blanco”, sorprendente, inaudita, fascinante y popular, es el fruto de una larga gestación, tal y como lo demuestran sus ya amplias y diversificadas producciones, que no dejan de impresionar por su profunda coherencia.

Más allá de la innovación, rompiendo con valores y convenciones establecidos, Albert Vidal reencuentra con ”El Silencio Blanco” el espíritu revolucionario de las vanguardias. Su idea: una llamada a la población de Valladolid para que se anime a participar en una experiencia individual y colectiva muy particular, donde de manera simple y estimulante tome vigencia la maravillosa capacidad que todos tenemos de convertirnos en obra de arte.

EL COMEDIANTE. Programa del Festival de Teatro. Valladolid. 27.05.2012